Intentaré ilustrar con imágenes el largo proceso de elaboración de un vitral en la técnica tradicional de Tiffany. En el ejercicio que llevo a cabo en clase he recurrido al uso del "vitral en frío" por economía de tiempo y recursos, y encuentro que tampoco es un proceso que se pueda considerar fácil. Las pequeñas piezas que he hecho como ejercicios para el taller son una versión muy "light" y representan como la décima parte de trabajo que lleva hacer uno en la técnica tradicional. Las fotografías que incluyo son de piezas que diseñé para mi empleador en Sonora y armadas con ayuda de su equipo, Cuauhtémoc y Carlitos. A todos ellos les agradezco por lo aprendido en el tiempo que trabajamos juntos.
El primer paso es tomar una plantilla del vano, puerta o ventana donde se quiere colocar el vitral. Esto se hace con una gran hoja de papel puesta sobre el vano y presionando con la uña o con un lápiz, así se obtiene el tamaño real a cubrir, y de éste se traza con lápiz reduciéndole 3 mm aprox. para dar espacio a la solera de metal (estructura) que cargará el peso del vidrio.
Ese espacio resultante después de la reducción de 3mm, se traza y divide según convenga para dibujar. Si será pieza simétrica, se traza a la mitad o en cuatro. Se hace el dibujo y se trazan los cortes, cuidando que no queden partes muy agudas, redondas o angostas que puedan causar que se raje el vidrio.
Lo siguiente es calcar en cartulina con papel carbón el dibujo con todas sus líneas de corte, elegir los colores de vidrio a usar y anotar pieza por pieza sobre el dibujo las claves de color, numerando cada color.
Después se recortan las piezas en cartulina, con unas tijeras de doble filo que sacan aprox. 3mm entre piezas para que al armarlo no crezca de tamaño el vitral.
Se separan las plantillas en cartulina según clave de color, y se apartan las partes que llevarán grisalla en vitrofusión, que se cortan en vidrio natural grueso. **
El corte de las piezas es ciudadoso, y las piezas que se muestran aquí son hechas con cinta de cobre y soldadura de estaño-plomo. Para unirlas, se cubren los bordes de cada piececita de vidrio cortada con una cinta adhesiva de cobre.
A continuación se arma el rompecabezas sobre el diseño original, cotejando la forma y clave de color. Mientras se cortan y arman el resto de los vidrios, se hacen las piezas de vitrofusión. Ese proceso lo detallo al final.
Una vez armado - incluyendo las piezas horneadas-, se engrasa y se unen las piezas con soldadura de estaño-plomo (o riel de plomo como la foto superior), se aplica sulfato de cobre para colorear la soldadura, se monta sobre la estructura hecha a medida que lo cargará, se limpia con thinner para quitar los restos de grasa y marcas de rotulador, y ya está listo para ser instalado.
Grisallas
Los rostros, manos y pies de las figuras anteriores son coloreados con óxidos de metal y horneados. Mi dominio de la grisalla es muy limitado y quedó en la experimentación. Sobre el dibujo original, se coloca una pieza de vidrio natural cortada con plantilla, lavada y bien seca, y se redibuja con pincel y óxido negro disuelto en agua. Una vez corregido se hornea alrededor de 70 min, subiendo poco a poco la temperatura hasta los 350ºC.
Ya bien fijas las líneas negras, se puso una capa gris o café en las partes más oscuras, y se vuelve a hornear. En cada capa y horneada, las piezas se sacan hasta el día siguiente para evitar que se rompan por un cambio de temperatura brusco.
La siguiente capa es el color piel. Este se aplica con una brocha de pelo muy fino y suave, y se repasa con brochazos cruzados con una brocha seca para eliminar los rayones. Hay que raspar las partes donde no lleva color piel. Si al aplicar el color cae alguna pelusa o polvo, se hacen hoyos en el color y hay que lavar el vidrio y volver a aplicar las veces que sea necesario. Se pueden sacar algunas luces picando con un pincel seco sobre la capa de color ya seca.
Esta capa de color es otra horneada, van 3.
Los detalles de color extra se pueden poner para esta horneada también, como el color de los ojos y labios, ya que con cada vez que se calienta el vidrio, se deforma. En total, las piezas que pinté llevaban 3 o 4 horneadas, en total unas 8 horas de trabajo.
El efecto más interesante de la pintura en vidrio es su apariencia a trasluz. Para todo el proceso se necesita constantemente una mesa de luz y poder cuidar ese efecto. Mi experiencia con este tipo de material fue corta, unos 6 meses, y se nota en las primeras piezas ya que al trasluz se ven algo descoloridas, faltó pigmento o los tiempos del horno fueron demasiado largos y lo deterioraron. Hice el registro de la mayor parte de esa serie, y fue bueno para observar esos detalles.
Espero que esta vez haya quedado más claro cómo se fabrica el vitral. En algún momento podría interesarme aplicar lo aprendido en ese periodo de trabajo, y seguiré experimentando con el vitral y grisalla en frío, por cuestión de espacios y economía.