martes, 21 de febrero de 2012

Vitral

El vitral  ha sido desde el periodo románico un recurso de decoración muy usado en la arquitectura religiosa.  Su apogeo llegó en el gótico dentro de las grandes catedrales, y en el siglo XVI se perfecciona la técnica de las grisallas sobre vidrio natural.  


Para elaborar un vitral se siguen varias reglas como en la pintura: la composición siguiendo la forma que lo enmarcará, nichos, medallones, rosetones etc. Se prefiere el uso de colores vivis y formas precisas y bien delimitadas, muy similar a lo que se observa en las miniaturas e ilustraciones europeas góticas.
Sus temas se inspiraban en el Antiguo Testamento e historias de los santos, alegorías o conmemoración de personajes ilustres.

 Existen varias técnicas, pero la más usada es la que consiste en utilizar plantillas de papel del tamaño real de la figura, elegir los colores del vidrio, cortarlas y unirlas con cañuelas de plomo o con cinta adhesiva de cobre y soldadura de estaño-plomo.  Estas dos formas también se pueden combinar con la vitrofusión ( uso de óxidos de metal que al ser calentados alrededor de los 300º producen un color transparente que queda fundido al vidrio sobre el que se puso).

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